Seis nuevos perfumes se suman a la colección Olfactory Series 1 de Jil Sander. La noticia, en sí misma, forma parte del calendario habitual de las casas de moda que amplían su línea de perfumería. Lo que lo es menos es el nombre asociado al frasco: Formafantasma, un estudio de diseño más acostumbrado a los museos y a los encargos institucionales que a los lanzamientos de perfumes.
Un frasco pensado como investigación
El frasco de las seis nuevas fragancias se concibió en colaboración con Formafantasma, estudio fundado por los diseñadores italianos Andrea Trimarchi y Simone Farresin, cuyo trabajo se apoya en una investigación profunda de las fuerzas sociales y ecológicas que dan forma hoy al mundo del diseño. El dúo se dio a conocer con proyectos que cuestionan las cadenas de producción, los materiales y sus orígenes, más que por la sola búsqueda formal, un enfoque que contrasta con el ejercicio habitual del frasco de perfume, pensado la mayoría de las veces como un objeto de deseo inmediato más que como un objeto de reflexión.
Lo que esta elección dice de Jil Sander
Al asociarse con un estudio identificado con una crítica del diseño más que con su ejercicio más comercial, Jil Sander toma prestada una legitimidad que va más allá del argumento estético. La casa, conocida por el minimalismo que reivindica desde los años noventa, persigue así una coherencia de discurso: asociar su nombre a una reflexión sobre la materia y la producción, incluso en uno de los ejercicios más codificados del sector del lujo, el lanzamiento de un perfume.
Una colección que crece
Estas seis nuevas fragancias enriquecen la colección Olfactory Series 1, ya instalada en el catálogo de la casa, y estarán disponibles en tienda. La comunicación sigue siendo, por ahora, sobria en cuanto al detalle de las propias composiciones olfativas, señal quizá de que lo que se destaca en esta nueva etapa de la colección es menos el perfume que el gesto de concepción.
Queda una pregunta que la casa no resuelve explícitamente: ¿se trata de una colaboración puntual, o de la señal de que una casa de moda puede buscar ahora su aval artístico en los estudios de investigación y no solo en los perfumistas?


Cette publication est également disponible en :
